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“Cómo no amar a estos animales que tanto cariño dan, y como no usar toda esa dulzura y dedicación para ayudar a todos aquellos que tanto lo necesitan”

Nuestras dos pasiones, los animales y la psicología, hizo de nosotros una familia. Laura en el año 2003 se trajo desde Madrid a Huelva a un precioso cachorro macho de Golden Retriever, Duke (Valiente de la Charola). Aún no nos conocíamos, pero por ambas partes crecía el amor por esta raza, Laura disfrutaba de la alegría que da un peque en una casa y Fran buscaba a una hembrita de Golden. En esta búsqueda, un día se le cruzó una perrita sin dueño (Funny) y con ánimo de cuidarla pospuso su deseo. Un año más tarde nos conocimos y ahí comenzó nuestra historia.

Duke nos enseñó todas las cualidades y virtudes que poseen estos animales, nos enseñó a amar a esta magnífica raza. En su cuarto cumpleaños comenzamos a visitar algunas exposiciones y allí fue donde conocimos a nuestros amigos de Ria Vela (Antonio y Paloma). Un buen día comenzamos a buscarle una compañera de juegos a nuestro perrito, para ello buscamos entre todos los criadores. El cruce de Dasty (Multi Ch. Ritzylin Rick O´Shay) y Jara (Trouble in Paradise de Ria Vela), nos llamó la atención. Cuando fuimos a conocer a Jarita, conocimos a la familia Huaorani (Pablo e Irina) que por aquel entonces eran sus co-propietarios; los Huaorani son otra familia a la que hoy podemos nombrar como grandes amigos. Aquel día nos encontramos con Jarita e Irina, ambas estaban embarazadas, cuando vimos cómo Jarita posaba sus patitas de esa forma tan dulce en la gran barrigota de Irina lo tuvimos claro. Además Dasty reproducía (y reproduce) muy bien y estaba teniendo muy buenos resultados en las exposiciones.

El 15 de Junio de 2008, recogimos a nuestra Lola, una cachorrita preciosa y muy juguetona. Teníamos dudas de cómo iban a llevarse Duke y Lola pero a los cinco minutos de conocerse la chica ya estaba agarrada de la oreja de su Duke, correteando a su alrededor y durmiendo en lo que será desde ese momento su almohada, el culillo de Duke. Los comienzos en las exposiciones con Lola fueron difíciles pues éramos unos grandes desconocedores de todo lo que rodea a este mundo. Gracias a la ayuda, a los miles consejos y al apoyo de todos nuestros amigos, amigos que fuimos encontrando de exposición en exposición: Pablo e Irina (Huaorani), Antonio y Paloma (Ria Vela), Arcadio y Marina (Cantamares),… hoy sabemos un poco más. Ellos han contribuido a nuestro crecimiento, especialmente como criadores.

Al año de llegar Lola a casa, Antonio y Paloma nos llamaron una tarde para proponernos una co-propiedad con una cachorrita que nos enamoró desde el primer segundo (Romanza de Ria Vela). Paloma ya había pensado en un nombre para ella, Romy, a todos nos encantó. Cuando llegamos a casa, Lola y Duke estaban esperándonos. Fran entró en casa y se llevó a los dos a dar un paseo, mientras tanto Romy husmeó todo poniéndose super contenta cuando vio tantos juguetillos por el suelo. Primero le presentamos a Duke, después a Lola y finalmente los juntamos a los tres. No hubo ningún problema, los tres conectaron perfectamente. Hoy se quieren con locura, son unos compañeros de juegos inmejorables y siempre duermen hechos una piña, en familia.

Sabemos que tener tres perros da mucho trabajo, que se necesita esfuerzo y una gran dedicación, pero cuando los vemos a los tres boqueándose en el suelo, corriendo detrás de un palo o saltando las olas en la playa, todo queda reducido a una enorme satisfacción y felicidad por tener en casa a lo que ambos consideramos nuestra familia.

 

“Gracias amigos por enseñarnos tanto, y mil gracias por todas aquellas cosas que aún nos tendréis que enseñar...”

Y también queremos AGREDECER el apoyo incondicional de NUESTRAS FAMILIAS. Sin ellos, esto no sería posible.

 

 

Pero, ¿porqué llamar a nuestro afijo GRAN AYUDA?

Tras nuestra formación como Psicólogos y nuestros inicios en el mundo del Golden Retriever, no podíamos dejar pasar la oportunidad de unir ambas pasiones. El uso de animales de compañía en terapias para personas con depresión, personas en riesgo de exclusión social (drogodependientes, presos…), autismo, minusvalías, personas mayores, niños, etc., es un camino que ayuda a avanzar a muchos a través del amor y la dedicación que se establece entre la persona y el animal. En este caso, el perro, y más concretamente, el Golden Retriever, lleno de paciencia, cariño, dulzura, fidelidad y entrega es el compañero perfecto para este tipo de actividades.

No queremos conformarnos con lo que sabemos hasta ahora, queremos aumentar nuestra formación en este aspecto. Para nosotros será motivo de gran alegría el día que podamos ayudar a una persona con el apoyo de nuestros más queridos amigos, nuestros perros.

 

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